Para comenzar el año con fuerza, nada mejor que un buen partido de squash.
Ayer Carlos y yo jugamos poco más de hora y media. Creo que en total fueron unos 17 juegos a 11 puntos, todos muy disputados, de hecho en muchos de ellos llegamos a 11 iguales, por lo que el resultado final se decidió "por la mínima".
Al final, Carlos se llevó la victoria por un juego de diferencia: enhorabuena! Voy a entrenar en la pared de mi casa, la próxima vez más!
PS: ayer consumimos parte de los polvorones de las naviades, pero por lo menos a mi, todavía me queda alguno más que quitarme de encima....
martes, 4 de enero de 2011
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